Tras un tiempo sumergida en el proyecto de poemario Mirada Azul con el que me he aproximado a la poesía mediante una mezcla de sensaciones y pensamientos con gritos y ansías, de lo cotidiano a lo sublime, a veces racional, otras éterea,... Siento que necesito pasar página y abrir una nueva en la búsqueda y la exploración de nuevas formas de expresión lírica, medida y desmedida (qué más da): poesía, siempre. Y con esta idea es con la que nace Hacia lo etéreo, mi nuevo espacio dedicado íntegramente a mis creaciones poéticas, -y/o literarias- siempre aderezadas con mi óptica personal o, por qué no, de ésta mi mirada azul que me caracteriza y me envuelve de por vida.
Bienvenidos a 'Yo Periodista'
En palabras de Goethe, "todo comienzo tiene su encanto", así que si es la primera vez que te sumerges en 'Yo Periodista' quizás seas partícipe del encanto de la profesión periodística desde la mirada de su autora. Si ya has visitado este blog, Yo Periodista intentará transmitirte ese encanto del comienzo....
Mostrando entradas con la etiqueta Mis poemas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mis poemas. Mostrar todas las entradas
martes, 17 de enero de 2012
Poesía 'hacia lo etéreo'
Etiquetas:
Mis poemas,
Novedades,
WebSites
sábado, 14 de febrero de 2009
Nostalgia del atardecer minero, preludio de Mirada Azul
En estos días me sumerjo en 'La palabra vivida' de la sevillana Rosa Díaz, me pierdo en la ternura de sus versos, con rima unos, libres al viento otros,...; y disfruto en ese 'amor sin dermis', en su vida cotidiana amenizada por la frescura de poemas de ritmos sin compás pero llenos de fuerza, perdidos en la mirada pícara de Rosa Díaz, en esa "poesía de andar por casa" que ella misma define así en su obra 'Juan-Juan'.
ni te dará mi boca.
El beso que escapó de la carne
y no murío en la sombra.
El beso que cruzó la esfera
de otra vida remota
y se hizo lunar de pensamiento,
pesadilla de alcoba,
deseo imposible,
grabación incolora
en la piel imprecisa
de un segundo sin hora.
Ese que no existíó
que se quedó en la nada silenciosa.
Ese que yo quisiera moldear
y llenarlo de formas.
El beso que escapó de la carne
y no murío en la sombra.
El beso que cruzó la esfera
de otra vida remota
y se hizo lunar de pensamiento,
pesadilla de alcoba,
deseo imposible,
grabación incolora
en la piel imprecisa
de un segundo sin hora.
Ese que no existíó
que se quedó en la nada silenciosa.
Ese que yo quisiera moldear
y llenarlo de formas.
En Díaz, Rosa (1980): 'La célula infinita', Colección 'Algo nuestro'. Sevilla.
Releyendo sus poemarios, encuentro cierto dato que acerca a esta poetisa sevillana con mis tierras rojas,... Y es que en su biografía se puede ver que obtuvo el premio literario que lleva el nombre de un nervense 'José María Morón' y que su segundo poemario 'Cantábile para cuerda enamorada' fue editado por los Ayuntamientos de la Cuenca Minera de Riotinto y la Diputación de Huelva en 1983. A parte de que ése es el año en el que nació la humilde autora de este blog, saber que la obra de Díaz con la que tanto disfruto al leerla estuvo cerca de mi tierra me apasiona aún más. Incluso leer a Rosa Díaz me lleva a desemplovar la nostalgia que me acompaña a ratos en la hermosa Sevilla, nostalgia de ese 'atardecer minero' que me inspiró con apenas 13 años y que presenté al Certamen Juvenil 'José María Morón' y que se publicó en la Revista Nervae de 1997.
Dulce ocaso que cae,

plata y oro se funden
y el sol se esconde
entre minas y montes.
Los rayos de luz
se oscurecen,
y una gran dama
en el cielo aparece.
El horizonte se enciende
y un pintor,
inspirado,
lo pinta con afán creciente.
Dos enamorados pasean,...
¡un beso se regalan!
al decirse adiós
en la tarde apagada.
¡Ay, pueblo minero
de atardecer divino
el día acaba,...
y yo contigo!
Carmen Alcázar. Nerva, 11 de febrero de 1997.- (1er premio del Certamen Juvenil José María Morón, en honor al aniversario de su muerte)
Ciertos paralelismos encuentro también al leer a Rosa Díaz con mis infinitas conversaciones acerca del arte y la vida en general con mi genial amigo Rafa Prado cada vez que voy a mi añorada Nerva, sobre todo en el concepto de creatividad que Rafa defiende y que ya parafrasé en 'Rafael Prado: cuando un hombre y un piano se funden a la luz de la mina'.
Así en la nota biográfica que ella misma escribe en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes , se puede leer entre las palabras vividas de Rosa Díaz: "(...) Siempre pensé que lo mejor de mi poesía era yo, por lo tanto no tenía que buscar más lejos, sí más cerca y más hondo, de ahí que ahora escriba tal como pienso, sencillamente".
En mis atardeceres mineros, en los colores imposibles, en mi vida más mundana, en mi día a día, en mis sentimientos más profundos, en mis sueños más íntimos,... Para qué buscar más lejos: en mi mirada azul.
Etiquetas:
De corazón,
Mis poemas,
Poemario Mirada Azul
viernes, 5 de septiembre de 2008
Rafael Prado, cuando hombre y piano se funden a la luz de la mina

"La creación musical, pictórica o de cualquier índole es como un parto de una mujer: se va gestando en los adentros del artista que no puede estar tranquilo hasta que ve la luz y se materializa en una pieza, un cuadro o una escultura" R. Prado.
Foto: Nerva
En la sección 'Próximamente en Yo Periodista' se anunciaba la crónica del genial concierto del pasado 9 de agosto con el que nos deleitó el pianista y compositor nervense, Rafael Prado. En un marco incomparable, la Peña de Hierro en Nerva y con una iluminación de ensueño, los afortunados que pudimos asisitir fuimos una pieza más de la 'Suite de Genios de Andalucía'; y a la luz de la mina, elegante poesía modelada a golpe de acorde sonoro por las manos de Rafa en su piano.
Carmen Alcázar y Rafael Prado, tras el concierto.
Foto: 'Yo Periodista'
Y es que siguiendo confesiones de este joven genio andaluz, el artista y su entorno es lo que da fuerza a la obra "porque el músico debe beber de lo local primero para indagar después en lo universal, porque la más bella creatividad nace en tu entorno, en tu mundo, y todo lo que sale es aún más tuyo".
Y, precisamente ahí en mi entorno, a la luz de la mina y desde mi humilde creatividad, describí lo que sentí y lo que ví en un registro más allá de lo periodístico, aflorando versos enamorados de ésta mi tierra de mil colores imposibles y con los acordes de mi genio al piano.
Este poema, de estilo 'personal' fue escrito desde la hermosa Sevilla, embriagado tras el concierto y con todo el cariño del mundo para un gran pianista y mejor amigo; y no lo olviden, apunten su nombre, señores: Rafael Prado, pianista y compositor,... porque su estrella ya es grande y aún tiene que brillar más,...
…a Rafa Prado y su piano
A la luz de la mina,
un corazón
entre acordes de genios.
Con negro frac y partituras en mano,
Nervios tras el escenario.
De pronto, miras al cielo,
te santiguas cual torero
y sales entre aplausos.

A la luz de la mina,
delicada caricia
tiznada de cobre y azufre
de tus dedos sobre el piano.
Y como Lorca
buscas azucenas más allá del fango,
o dibujas palomas picasianas
entre compases de ensueño.
Conversas con la luna
en jardines concéntricos,
intentando descubrir si su luz
es como Moguer,
con el tiempo dentro.
A la luz de la mina,
Nerva, absorta y muda.
Y mi mirada,…
a la luz de la mina
de un piano enamorada.
un corazón
entre acordes de genios.
Con negro frac y partituras en mano,
Nervios tras el escenario.
De pronto, miras al cielo,
te santiguas cual torero
y sales entre aplausos.

A la luz de la mina,
delicada caricia
tiznada de cobre y azufre
de tus dedos sobre el piano.
Y como Lorca
buscas azucenas más allá del fango,
o dibujas palomas picasianas
entre compases de ensueño.
Conversas con la luna
en jardines concéntricos,
intentando descubrir si su luz
es como Moguer,
con el tiempo dentro.
A la luz de la mina,
Nerva, absorta y muda.
Y mi mirada,…
a la luz de la mina
de un piano enamorada.
(Sevilla, a 10 de agosto 2008)
Etiquetas:
De corazón,
Mis poemas,
Poemario Mirada Azul
Suscribirse a:
Entradas (Atom)