Bienvenidos a 'Yo Periodista'

En palabras de Goethe, "todo comienzo tiene su encanto", así que si es la primera vez que te sumerges en 'Yo Periodista' quizás seas partícipe del encanto de la profesión periodística desde la mirada de su autora. Si ya has visitado este blog, Yo Periodista intentará transmitirte ese encanto del comienzo....

jueves, 28 de febrero de 2008

Francisco Peregil: “Mi afán siempre fue estar donde haya cosas que contar” (*)

La guerra de Irak sigue siendo actualidad, y sin duda ha marcado un hito en la historia del periodismo de guerra; los periodistas han jugado un papel bastante importante en ella. Francisco Peregil a sus 36 años, es redactor de El País desde hace 14. En el 2003 viajó como enviado especial a Bagdad. Además de su labor como reportero, este periodista nervense no olvida su verdadera pasión: la literatura; así ha escrito la biografía Camarón de la Isla. El dolor de un príncipe, y las novelas Dulce como la hiel de tus labios y Era tan Bella (Mención especial del Premio Nadal). Su último libro no podía ser de otra forma, su experiencia como Reportero en Bagdad (Planeta, 2003). Pero sin duda alguna, lo que realmente asombra es su calidad humana, su pasión por la profesión, y sobre todo su humildad y simpatía con que trata a los que acuden a él ante cualquier problema.


Carmen Alcázar: En tu último libro hablas de una guitarra, canciones flamencas…. Puedo suponer que es una de tus aficiones ¿no?
Francisco Peregil: Mi pasión es la lectura. Es mucho más que una afición. Después de eso, en efecto, viene el fútbol, los bailes latinos y la guitarra. Pero la guitarra es algo que he descubierto sólo hace poco más de un año. Siempre me ha gustado oírla, pero por fin me decidí a aprenderla. Esto del periodismo es una profesión muy absorbente y siempre conviene ensanchar el horizonte.

C. A.: Y, supongo que fue un verdadero lujo hacer la biografía de Camarón, ¿cómo recuerdas a Camarón?
F. P
.: La empecé y la terminé cuando yo tenía 25 años. Fue un verdadero esfuerzo porque tenía que sacar el tiempo de mis ratos libres. Y el mundo del flamenco es muy cerrado. Camarón era para mí algo totalmente desconocido y cuando te acercas a algo desconocido siempre te quedas con un sabor agridulce.



“No hay que confundir la gente de 'Aquí hay tomate' y todas las salsas del mundo con los profesionales del periodismo”


C. A.: ¿Por qué elegiste ser periodista?
F. P:
Para aprender a escribir. Yo tenía muy claro que mi pasión era la literatura. Y que el periodismo podía servirme para aprender a escribir. Creo que la segunda carrera que puse como opción fue Filología.

C. A.: Supongo que has tenido que trabajar muy duro para conseguir estar en El País, ¿fueron muy duros tus comienzos en los medios?
F. P.:
Yo tenía una ansiedad tremenda por empezar a trabajar, por hacer prácticas. Y estaba muy difícil la cosa. Envié como cincuenta cartas a todo tipo de periódicos. Al final, en quinto curso, por las notas me salieron dos cosas a la vez: prácticas de verano en TVE española y en un periódico económico que se llamaba La Economía 16. Escogí La Economía, con tan mala suerte que cerró ese mismo verano. Entonces me presenté en el mundo y empecé a colaborar. Me hicieron contrato al cuarto mes y cuando llevaba seis me llamaron de El País. De eso hace 14 años. Y aquí sigo, esperando a que me echen.



C. A.: La profesión periodística ha estado muy mitificada desde siempre; quizás hoy en día esté un poco desvirtuada, ¿Cómo ves actualmente la profesión periodística?
F. P.:
Creo que hay de todo. Estoy leyendo un libro de Balzac que se titula las Ilusiones Perdidas y te habla del periodismo en Francia allá por 1819. Creo que la cosa ha mejorado bastante desde entonces. No hay que confundir la gente de “Aquí hay tomate” y todas las salsas del mundo con los profesionales del periodismo, por más que a ellos mismos se les llene la boca diciendo que son periodistas.


“El periodismo es una profesión muy absorvente, siempre conviene ensanchar el horizonte"


C. A.: ¿Te ves haciendo otra cosa que no sea el periodismo?
F. P.:
Jugando de delantero centro en el Real Madrid. Pero hay un tal Ronaldo que creo que tiene enchufe y lo tengo crudo


C. A.: ¿Qué tacharía como lo peor de la profesión?
F. P.:
Lo peor es que lo devora todo. Le puedes echar a este trabajo toda la energía del mundo, toda la ilusión, la creatividad, las ganas y que todo eso se traduzca en grandes exclusivas y grandes reportajes, en reconocimiento. Pero un día, una semana o un mes, por cualquier cosa, cambian las tornas y de repente cualquier excelente periodista se puede ver relegado, arrumbado en el último rincón de la redacción, como si nada de lo que hizo valiera. Le puede ocurrir a cualquiera.


C. A.: A este respecto, ¿qué consejo podría dar a todos los que están empezando en esto del periodismo?
F. P.: Uff… pues varios que me dieron a mí: Iñaki Gabilondo en una entrevista que le hice cuando estábamos en primero de Periodismo me dijo: “Hay periodistas que confunden el poder con la cercanía al poder. Y no es lo mismo. Uno puede entrevistar varias veces a alguien muy poderoso y la relación puede ser amistosa, pero él está en un sitio y el periodista en otro”; y por otro lado, José Luis Garci tenía un programa de radio que se llamaba “Luna de miel”. Una noche llegaron unas chavalas que estudiaban periodismo para entrevistarle y él permitió que la entrevista fuese en directo, en abierto. Y al final le preguntaron también por un consejo y él les dijo algo así como que intentaran siempre se humildes y tratar a la gente con la misma sencillez que él había intentado tratarlas a ellas.


C. A.: Hay algunos periodistas que desde jóvenes piensan en ser corresponsales de guerra y les apasiona serlo, ¿te lo habías planteado?
F. P.:
Nunca pensé en ser corresponsal de guerra. Mi afán siempre fue estar donde haya cosas que contar. Pero no quiero ir por la vida a lo Indiana Jones, como uno de esos tipos que parecen que se dejan barba de tres días para encenderse en ellas las cerillas. No soy un tipo duro ni pretendo serlo. Simplemente, reportero.


C. A.: Antes de nada enhorabuena por tu último libro, testimonio fiel de la guerra de Irak. Algo que llama la atención es cómo relatas las relaciones entre los colegas de la profesión, es un verdadero apoyo ¿no?
F. P.:
La verdad es que de las mejores cosas que te pueden suceder en tu trabajo es tener buenos compañeros. Y lo peor es tenerlo malos. Creo que es bueno desarrollar ciertos reflejos para huir de las malas compañías y los malos hábitos.



“Cuando tienes trabajo por delante ese trabajo te protege”



C. A.: Supongo que siendo corresponsal de guerra se siente miedo en bastantes ocasiones, y puedes casi sentir el olor de la muerte, ¿qué es lo que le daba fuerza para seguir? ¿En qué o en quién pensabas para seguir allí?
F. P.:
Cuando tienes trabajo por delante ese trabajo te protege. Yo pensaba en la crónica del día siguiente, en cenar con mis amigos por la noche… No me planteaba abandonar…. Entre otras cosas porque cuando empiezas la guerra tampoco hay un camino expedito para salir corriendo.


C. A.: ¿Qué recuerdo guarda de la población iraquí?
F. P.:
Muy entrañable. Pero creo que en este año han cambiado mucho las cosas y ese sentimiento de afabilidad ya no es igual.


C. A.: Acabada su estancia en Bagdad, ¿que sintió usted al llegar a su tierra?
F. P.:
Cada vez estoy más enamorado de este país y de su gente. Cada vez más.


C. A.: Y finalmente, ¿Qué tiene más fuerza en usted: el Francisco Peregil escritor o el periodista?
F. P.:
El periodista trae el dinero a casa, pero el otro no se resigna a jugar su papel de segundón. Y andan, a la greña



(*) Nota de la autora: esta entrevista no ha sido publicada hasta ahora, ya que se elaboró como ejercicio de clase en 2003.

3 comentarios:

Paco Alcázar dijo...

Bueno hablar de Francisco Perejil, es recordar mis tiempos de juventud, entre las calles de Augusto y Pizarro, donde el tb se crio, su casa daba a las dos calles citadas y su puerta casi frente a la de mi casa, asi que lo conozco desde que nacio ya que nuestros padres eran amigos desde la niñez, Francisquin, como lo conociamos de chico, siempre fue un chaval inteligente y yo diria que tb inquieto por saber, estudioso y sobre todo buena gente, como buen nervense lleva a su tierra en el corazon, es un buen referente como periodista y escritor, por lo que he leido de de el, para mi ademas de buen profesional es una persona con mucho ingenio y con sentido del humor, todo esto lo avala una excelente carrera profesional, llena de exitos, volviendo al pasado, lo recuerdo bien en su niñez, yo al ser algunos años mayor, mi relacion fue mas con sus hermanos, todabia tengo el olor y el paladar de aquellos pestiños que hacia su madre, Encarna (la de las tortas, como la conociamos), que desde que se fue no he probado otros tan buenos, con su padre tambien fui muchas veces a echar buenas tardes con la escopeta y eran unas personas excelentes, buenos vecinos y amigos de siempre, deseo que mi buen vecino y amigo Francisquin, siga con su excelente trayectoria profesional, solidaria, humanitaria y cosechando exitos como hasta ahora

Carmen Alcázar dijo...

Como 'Yo, Periodista' o como 'Yo, Escritora'sin duda y sin pensarmelo, la primera página de cualquier novela, libro o post sería la misma de mi novela adolescente: "Para mis padres, que siempre me han apoyado" para de alguna manera agradeceros TODO lo que me habeis dado y lo que cada día me dais!!!. Papá, gracias por ser mi fan número uno y el lector más fiel de este blog.

La autora de 'Yo Periodista Blog'

Anónimo dijo...

Quiero decirte que tu blog me encanta. Soy tu amiga más fiel: la pedantería. Un beso.