Bienvenidos a 'Yo Periodista'

En palabras de Goethe, "todo comienzo tiene su encanto", así que si es la primera vez que te sumerges en 'Yo Periodista' quizás seas partícipe del encanto de la profesión periodística desde la mirada de su autora. Si ya has visitado este blog, Yo Periodista intentará transmitirte ese encanto del comienzo....

domingo, 12 de agosto de 2012

¡¡Gracias, Nerva!!


“Y así, divago entre imágenes impregnadas de pinceladas de ocres y azules. Dibujo una y otra vez en mi mente como cae el ocaso y se confunden sus naranjas con los carmesís del 'Cerro Colorao'; la torre del Ayuntamiento de Nerva, absorta y silenciosa, contempla esa estampa minera única en el mundo, a la que sólo los ojos sensibles a la belleza en su sentido más alejado de lo efímero están invitados a mirar.(…) Los más bellos reflejos se difuminan en las aguas rojas del Tinto, reflejos de vida quizás. La vida, caprichosa, serpentea a su antojo como el Tinto en las tierras amarillentas de la campiña y va paseándose al compás de un pasodoble que te encoge el alma allá donde te encuentres, ¿un 'quejío' de la tierra de la 'cicatriz roja'? Tal vez... Llueve por fin en Sevilla y en mi mirada azul se vislumbran de nuevo tintes mineros.”

Buenas tardes a todos y a todas, 

Entre Torres. Foto: J.M. Torres Ayala
Si cuando hace unos años la nostalgia nervense me llevó a escribir estas palabras que acabo de enunciar, la primera entrada de mi blog, alguien me hubiera dicho que hoy 7 de agosto de 2012, en un año tan especial como éste, estaría aquí, en mi pueblo y con mi gente recogiendo esta Torre de Nerva, de seguro lo hubiera tildado cuanto menos de loco o más bien con nuestra palabra sinónima más autóctona. Y es que este preciso instante, este ahora, es casi inexplicable con palabras, incluso para mí que trabajo constantemente con ellas. Es una emoción tan inmensa como la pasión que siento al hablar de Nerva y la Cuenca Minera de Riotinto, de mis raíces, de su arte y su cultura, de su gente. 

Con el concejal de Cultura,
 Juan Carlos Domínguez Cerrato
A su gente, mi gente, quiero agradecer esta Torre de Nerva: a todos y cada uno de los nervenses que me han votado, incluso desde Alemania, y a todos los que me leen y me siguen en mis blogs, Facebook o Twitter, tanto de la Cuenca Minera como de  fuera de ella. Ellos son para y por los que mi trabajo cobra sentido cada día. Asimismo, quiero mostrar mi agradecimiento al Ayuntamiento de Nerva y a la concejalía de Cultura especialmente por hacer posible la entrega de estos galardones y seguir promoviendo, pese a la crisis, lo que Nerva abandera de siempre: la cultura y el arte.
Salón de Plenos , a rebosar

Con los portavoces de los grupos
municipales que entregaron las Torres.
Los galardonados con el alcalde, Domíngo Domínguez

Junto al J.A. Hipólito y Javier Campos.

Y también a los compañeros de Onda Minera RTVN, no sólo por compartir el marco de la comunicación y de la información, sino mucho más por su trabajo cada día para con Nerva, por su labor impecable en esta elección popular y, sobre todo,  por su apoyo y aprecio personal hacia mi persona que además, evidentemente, es recíproco.

La entrevista de Onda Minera RTVN,
Javier Campos y Alexis (cámara)
Por supuesto no quiero olvidar aquí a todos los demás candidatos a esta Torre de Nerva Popular, mi reconocimiento más sincero, porque de seguro, lo merecen igual o más que yo.  En especial, - y lamentablemente ya de manera póstuma-, a Manolo Villalba, nuestro entrañable carpintero artista, por hombre sencillo y discreto, maestro de muchos artistas de nuestro pueblo al que le faltó en vida este reconocimiento y su exposición-homenaje que desde hoy mismo ya podemos ver en el Museo, -a sabiendas de que ya es demasiado tarde. IN MEMORIAM. Sí, y para siempre, al igual que nuestro Francisco José Carrión, quien fuera primer Torre de Nerva Popular, ejemplo para todos nosotros los que amamos este pueblo, luchador incansable que nos dejó demasiado pronto, aunque su gran sonrisa tal día como hoy hace un año al recibir este galardón nos quedará por siempre en la retina. 

La familia Alcázar Domínguez
Y en mi retina, de azul intenso, ahí está mi familia, mi gran tesoro, y a quienes le dedico este premio. A mis padres, por su amor siempre  y a toda la familia al completo, muchos hoy aquí acompañándome: a mi ya casi marido, a mi hermana, cuñados, mis suegros, tíos y primos, propios y políticos… Porque ellos, cada uno con sus matices aportados a lo largo de mis 29 años conforman lo que hoy soy.
Con Jose, mi futuro esposo
Más familia
Los amigos no faltaron
Sí, porque hoy, en mí  pervive esa niña rubia de ojillos azules que iba a comprar papas fritas al inolvidable Miguel Ángel en las noches de verano, cuando íbamos en familia a comer manitas de cerdo al Estenaza o caracoles al Purga; esa que escuchaba asombrada las palabras bonariegas de su abuela entre paños de croché;   o esa niña que se pasaba tardes enteras en la azotea, libreta en mano y jugando a escribir historias entre carboncillos, sanguinas y pinceles; o aquella otra, que se pasaba las horas releyendo en casa de su Tata, entre los libros de su vecino maestro, Feli, y más tarde, ya en el instituto,  -entre estrellas y amores adolescentes-, soñando con ser periodista y escritora, alentada por el  profesor José Santana

Y para maestros, mis maestros siempre serán los pintores Pepe Delgado y Antonio León,  cada uno con su estilo y su carácter, con su experiencia y su paciencia, cada uno imprimiéndome pinceladas de vida,  enseñándome y maravillándome durante las tardes compartidas en la Escuela de Pintura,  con esencia a trementina entre compañeros jóvenes y otros no tanto unidos por una afición: la pintura. 

Torre de Nerva (Foto: JMTA)
Y la pintura, algo apartada en el devenir estresante de mi vida diaria de periodista, se reaviva justo con  jóvenes como los de la auto-bautizada G80, la generación de los 80, la mía propia: una generación orientada hacia la interdisciplinariedad y el Arte total: pintores, fotógrafos, músicos, escultores, escritores y poetas que luchan día a día por sobrevivir de lo que realmente les mueve y evitando quedar en el cajón del olvido. Esta Torre de Nerva es también un reconocimiento a todos ellos, a los jóvenes artistas y a los nuevos talentos que van aflorando aquí en Nerva, para que sigan insistiendo en su Arte, siempre conscientes de que, pese a su juventud o gracias a ella – por qué no-,  sólo con la constancia y el esfuerzo obtendrán el éxito deseado y merecido. 

Y esos dos elementos, constancia y esfuerzo, que desde pequeña me han caracterizado,  son sobre los que se sustentan mis blogs, estaciones virtuales construidas con pedacitos de mí:  mi Yo Periodista, un espacio muy personal donde deposito desde mi experiencia profesiona mi nostalgia minera, mis sensaciones y pensamientos, mis creaciones literarias y poéticas, donde expongo sin colores puros, absolutos ni  extremos mi visión del mundo en general y de Nerva y la Cuenca en particular, sobre todo cansada de que mi tierra siempre quede fuera de juego, simplificada al vertedero rebosante de orgullos necios y politiqueos absurdos.

Con mi padre, Paco Alcázar
Claro que si en todo esto hay un color vivo ese es el rojo del Tinto, con sus matices violáceos y amarillentos que serpentean a su antojo por las vías del tren que conducen directamente a otra de mis estaciones: La Factoría, un blog que emana directamente de mis raíces familiares mineras y ferroviarias y en el que formo equipo con mi padre, que ha sabido transmitirme el amor por esta tierra, por la mina y sus tradiciones, siempre a la sombra de la silueta de nuestro “maquinista de las estrellas”, mi abuelo Paco, quien camina a mi lado, atento de que no me caiga como cuando me enseñaba a montar en bicicleta por el Valle la Cuenta, y empujándome a mantener vivo su recuerdo y su huella.  Y tras su huella minera, también deviene mi  poesía más etérea, desde aquella poetisa en ciernes que me diría Perez Illesca hasta la de ahora más pulida y con más técnica gracias al maestro también nervense Pedro Ferreira. Versos y más versos en los que me desahogo de mi misma y me encuentro de nuevo: ¿dónde? en mis atardeceres mineros, en los colores imposibles, en mi vida más mundana, en mi día a día, en mis sentimientos más profundos, en mis sueños más íntimos... Para qué buscar más lejos: en mi Mirada azul. 


Con Martín Gálvez, por fin en Nerva
Martín Gálvez,,
emocionado en mi discurso
Y esta mirada azul se muestra hoy aquí, ante todos vosotros, desnuda y sin maquillaje, y como comencé,  profundamente emocionada con esta Torre de Nerva por Elección Popular, y en la que además  tengo la suerte y el honor de coincidir con alguien que por fin tiene el homenaje pendiente y más que merecido, un grande de la pintura que me ha ayudado a sumergirme en su visión abierta del Arte: Martín Gálvez. (gracias, Pintorajo)


Carmen Alcázar, agradecida
y emocionada
Eternamente agradecida a mi Nerva por este galardón, esto no supone más  que un punto y seguido con mayúsculas en mi apuesta decidida por mi tierra, una bocanada de aliento que me da fuerzas para seguir trabajando como hasta ahora, y aún más, por y para Nerva, -mi tierra-; por su arte y su cultura, -mis raíces-,  por sus gentes, -por los míos… Porque hoy y siempre, me siento infinitamente orgullosa de ser nervense. 

GRACIAS, MUCHÍSIMAS GRACIAS. 

Carmen Alcázar
Nerva 7 de agosto de 2012 

3 comentarios:

Pedro Ferreira Páez dijo...

Gran discurso para un gran reconocimiento. Gracias a ti. Te lo debemos los nervenses.
Besos desde el país de los almendros.

Francisco Labrador dijo...

Despues de haberlo escuchado detenidamente el pasado día 7, gusta releerlo y volverlo a leer, porque se que te costó mucho hacer este discurso pero está bordao. Muchas felicidades.

Juan Leante dijo...

Hace algunos años que vengo observando tu trabajo desde fuera. No me sorprende pues, este reconocimiento a tu labor por aquellos que son tus vecinos. Otros, como yo, que amamos tu tierra desde lugares alejados, te damos igualmente la enhorabuena por tu dedicación y entusiasmo. Que no decaiga.
Felicidades y mi admiración por la entrega que demuestras.